COMUNICACIÓN EN LA PAREJA

COMUNICACIÓN EN LA PAREJA

La comunicación en pareja es la base sobre la que se cimienta el bienestar de una relación, ya que hace que cada uno conozca lo que es importante para el otro. La comunicación en pareja implica hablar, preguntar, responder, escuchar, discutir, asentir, negociar; significa compartir la vida cotidiana, expresar y conocer los pensamientos, reflexiones e interpretaciones sobre cualquier cuestión que pueda plantearse. Cuando la pareja convierte su relación en una relación “laboral”, su lenguaje también lo es. La comunicación en pareja tiene su propio estilo: es diferente y especial. Si queremos hablar de temas difíciles con nuestra pareja y comprendernos es importante dedicarnos tiempo para que nuestra relación sea “doméstica”, es decir mucho más personal y familiar. El lenguaje doméstico en la comunicación de pareja implica que fluya la expresión emocional de los sentimientos, anhelos, deseos, intenciones, para que se comprenda el afecto y la importancia que tiene para cada uno lo que se dice y lo que se expresa. Esto es lo que llamamos empatía, es decir, la capacidad de darse cuenta de qué está sintiendo el otro y compartir sus sentimientos: Cuando estás alegre, me alegro; cuando te sientes triste, me entristezco. Somos compañeros, no competidores: lo que uno siente el otro lo comprende y siente. Cooperamos, nos apoyamos, nos consolamos, gozamos, etc., compartimos la vida a nivel emocional. Las emociones más importantes en una relación de pareja son los sentimientos de aprecio mutuo, de consuelo, gozo y alegría. A pesar de las dificultades del día a día, estamos encantados de compartir nuestras vidas. Compartimos alegrías y tristezas, placer y dolor, incertidumbre y desasosiego: somos emocionalmente uno, sin dejar de ser cada uno, con nuestros espacios personales para dedicarlos a los demás. El lenguaje doméstico en la comunicación en pareja favorece expresar lo que pensamos, incrementa el intercambio de emociones positivas (aprecio, alegría, gozo) a la vez que ayuda a no mantener emociones negativas (enfado, tristeza, dolor, malestar) y fortalece nuestros vínculos.

¿Cómo afrontar temas delicados en la comunicación con la pareja?

La clave está en buscar el momento adecuado de intimidad, estar relajados, interesarse por el otro, escucharle y responderle, cuidando tanto la comunicación verbal, lo que se dice (contenido del mensaje), como la comunicación no verbal, cómo se dice (entonación, gestos, mirarse a los ojos, posturas, caricias, abrazos).

«Cuando la pareja
convierte su relación en
una relación ‘laboral’, su
lenguaje también lo es. La
comunicación en pareja
tiene su propio estilo: es
diferente y especial».

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